Como médico con más de 25 años practicando ginecología en el sur de la Florida, siento la obligación de pedirles a los ciudadanos de este Estado que apoyen la enmienda que evita la intervención del gobierno estatal en restringir acceso al aborto. Esta enmienda les da la oportunidad a los ciudadanos del Estado de votar en las próximas elecciones generales respecto a si el gobierno tiene la autoridad de poner restricciones al acceso al aborto en nuestro Estado. Además, les devuelve a los ciudadanos la oportunidad de elegir si el gobierno puede limitar la libertad de los pacientes a tomar decisiones que deberían ser completamente privadas y sin presiones políticas.

Aun pacientes que tienen embarazos deseados van a poner su vida en peligro si viven en un Estado con restricciones de acceso al aborto. La razón de esto es que, si la paciente con un embarazo deseado tiene una complicación como un aborto espontáneo, un aborto incompleto, un embarazo ectópico, un diagnóstico de cáncer, cardiomiopatía, hipertensión pulmonar, preeclampsia severa, o rotura de membranas amnióticas en el segundo semestre, la intervención médica puede ser inicialmente negada o pospuesta, por miedo de los médicos y hospitales a ser acusados de estar contribuyendo a un aborto. Ya hemos visto estos casos en nuestros hospitales y hemos visto casos todavía más trágicos en estados como Texas, donde el aborto se prohíbe después de las seis semanas. Una de las pacientes que está demandando al estado de Texas en la corte suprema tuvo rotura de membranas amnióticas a las dieciséis semanas. Acudió al hospital, confirmaron el diagnóstico, pero como no tenía fiebre ni hemorragia, el hospital no la admitió. La paciente regresó cuando ya tenía fiebre. Estuvo admitida en cuidados intensivos por varios días y muy probablemente tenga infertilidad en el futuro.

En la Florida, la ley prohíbe el aborto a las quince semanas, sin excepciones para incesto o víctimas de violación. Esta ley es extremadamente cruel y exige que si una paciente ha sido violada tiene que conseguir una orden judicial para poder terminar el embarazo. Esto victimiza por segunda vez a una víctima de violación. En casos de embarazos deseados, muchas de las anomalías fetales no se pueden diagnosticar hasta las dieciséis semanas. Esto obliga a la paciente y su familia a continuar el embarazo, sabiendo que hay riesgo de mortalidad materna en el tercer trimestre. Si la paciente tiene los medios económicos para salir del Estado, puede terminar el embarazo. Si la paciente no tiene los medios económicos entonces está siendo obligada por el Estado a continuar el embarazo y arriesgar su vida.

El Colegio Americano de Ginecólogos y Obstetras siempre ha mantenido la política de que acceso al aborto es una parte esencial de los servicios vitales para la práctica de la ginecología. Este es el primer año donde hay evidencia de que los programas académicos para la residencia (entrenamiento) de obstetricia y ginecología en los estados donde hay restricciones al aborto han tenido menos candidatos en dichos programas. También hemos visto un éxodo de ginecólogos en estos estados. Evidentemente, poner restricciones en tomar decisiones personales de salud no solamente afecta a mi profesión, pero también pone en peligro la vida de todas las pacientes en edad reproductiva en el estado de la Florida. Por favor, considere apoyar la iniciativa para poner a votación una enmienda en las elecciones generales del estado en noviembre del 2024. Las decisiones médicas son personales y no deben ser influenciadas por agendas políticas.

Cecilia Grande, MD, FACOG, NCMP

Bio: Cecilia Grande, MD, FACOG, NCMP es una especialista en obstetricia y ginecología en Miami y Miembro del grupo de trabajo del Comité para Proteger la Libertad Reproductiva.

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